9.-Bicarbonato y aparato digestivo

La secreción de bicarbonato en el aparato digestivo tiene importantes funciones que trascienden más allá de neutralizar la acidez procedente del estómago por causa de la secreción de acido clorhídrico.

En el estómago el bicarbonato es fundamental para la secreción de acido clorhídrico por las células parietales. El CO2 de la sangre unido al generado en el metabolismo celular, junto con el agua intracelular generarán CO3H- + H+. Preservando la electroneutralidad de la célula, el CO3H- es absorbido hacia el intersticio mediante una proteína intercambiadora con Cl-, de ésta forma la célula ya tiene los componentes para la fabricación del ClH que excretará.

En el hígado por influjo de la hormona secretina y a través del incremento de los niveles de AMPc se produce la apertura de los canales de cloro (proteina CFTR: cystic fibrosis trasmembrane conductance regulador) localizada en la porción apical de las células epiteliales del los dúctulos biliares (membrana luminal de la célula epitelial). La entrada de cloro desde esta célula en la luz del ducto intrahepático produce un aumento de las cargas negativas, que para ser neutralizadas se acompaña del la excreción de catión Na+ a través de las uniones entre las células epiteliales para alcanzar igualmente la luz. Dicha excreción de Na+ va seguida por efecto osmolar de grandes cantidades de agua que consiguen fluidificar la secreción exocrina producida. Para que el proceso no se agote y pueda repetirse cuantas veces se precise el cloro secretado en el paso inicial debe retornar al interior de la célula epitelial, este regreso no lo hace por el canal que salió sino a través de una proteína intrecambiadora que introduce cloro y segrega bicarbonato, con lo que el proceso se cierra alcalizando la secreción por medio de esta secreción de bicarbonato.

Figura 3. Diagrama de la función de la proteína CFTR durante la secreción biliar (Tomado de Pérez Aguilar)

A nivel de páncreas la secreción enzimática se produce en forma de gránulos por los acini, pero posteriormente en el ducto proximal pancreático se produce un proceso similar al de los conductillos biliares, conduciendo a la fluidificación y alcalinización de las secreciones pancreáticas. El defecto genético que provoca la dificultad de generación de canales del cloro o CFTR produce la enfermedad conocida como muscoviscidosis, caracterizada por secreciones espesas y difíciles de emitir, que a nivel digestivo ocasionarán maldigestión con la consiguiente malabsorción (Figura 4). Similares cambios se producen en vías respiratorias favoreciendo las infecciones de repetición y la producción de bronquiectasias. La glándulas sudoríparas también sufren el mismo proceso ocasionando las características alteraciones electrolíticas en el sudor que permiten el diagnostico clínico de la enfermedad

Figura 4: Papel de la CFTR en la secreción pancreática (Tomado de Pérez Aguilar)

Los procesos digestivos que cursan con importantes pérdidas de líquidos ricos en bicarbonato, como sucede en fístulas e ileostomias, pueden producir importantes desequilibrios hidroelectroliticos que conducen a la acidosis metabólica hipercloremica, llamada así porque las pérdidas de bicarbonato son compensadas con la llegada de cloro.