8.-Recuerda

El consumo de oxigeno por los tejidos es el objetivo final de la captación y transporte del mismo, pero no disponemos de una herramienta para su valoración en la actividad clínica diaria.

Solo en areas de Cuidados Intensivos y a traves del cateter de Swan, es posible medir la pO2 en sangre arterial y venosa mixta, para aplicando la ecuación de Fick Qt x (CaO2-CvO2 ) poder deducirlo.

Igualmente en Medicina Deportiva durante la ergometria cardiopulmonar, la medición del CO2 exalado es un fiel reflejo del O2 consumido por los tejidos.

Los clínicos debemos quedarnos con dos conceptos respecto a esta fase final de la ruta “desde el alveolo hasta la mitocondria” seguida por el oxigeno.

En primer lugar la necesidad de un equilibrio entre el suministro de oxigeno a los tejidos y las demanda o requerimiento de estos. Asi por ejemplo durante un proceso de hibernación o hipotermia(cirugia extracorporea) las necesidades tisulares son mínimas y por el contrario durante un cuadro séptico o una crisis hipertiroidea se incrementan drásticamente. Por tanto debemos tener en cuenta estas situaciones para ajustar el aporte terapeútico de oxigeno a las necesidades reales de un caso concreto.

En segundo lugar hay que recordar cuando valoramos a un paciente para conseguir el objetivo vital, especialmente para cerebro y corazón, de que los tejidos estén bien oxigenados, la posibilidad de interferencias en el eslabón final.

De este modo un enfermo con intercambio de gases perfecto, gasto cardiaco adecuado y hemoglobina normal en cuanto a su concentración en sangre y su afinidad por el oxigeno puede sufrir hipoxia como consecuencia de fistulas arteriovenosas que disminuyan la extracción ( CaO2-CvO2 disminuido) y tambien por motivo de procesos infecciosos o tóxicos , asi como defectos metabólicos primarios que interfieran el adecuado aprovechamiento del O2 por las mitocondrias.