6.-Recuerda

El hígado es el órgano glandular más grande del cuerpo y una víscera fundamental que interviene en funciones vasculares, desempeñando una función hemodinámica al actuar de reservorio. Desarrolla una función inmunitaria al filtrar y depurar la sangre procedente del territorio portal con la colaboración de las células de Kupffer y funciones metabólicas, ya que regula la concentración de glucosa que hay presente en la sangre circulante y cuando las reservas hepáticas de glucógeno se han terminado, el hepatocito forma nueva glucosa a partir de los intermediarios del ciclo de Krebs y la glucolisis. También interviene en el metabolismo de los lípidos, como depósito y producción de energía por betaoxidación de ácidos grasos obteniendo ATP de Acetil-CoA, conversión de glúcidos y proteínas en ácidos grasos, formación de lipoproteínas para transportar los ácidos grasos y formación de colesterol y fosfolípidos. Además, interviene en el metabolismo proteico, siendo el órgano regulador de los aminoácidos disponibles en la circulación general, provoca la formación de urea a partir de NH3, así se elimina una sustancia que es tóxica, especialmente para el tejido nervioso, y es responsable de la formación del 90% de proteínas plasmáticas. Por último, tiene funciones secretora y excretora jugando un papel trascendental en la metabolización y/o excreción de fármacos y otras sustancias exógenas, hormonas, calcio, y de parte del colesterol de la circulación enterohepática. Sin olvidar que es el centro del catabolismo de hormonas peptídicas como la insulina, glucagón, hormonas tiroideas y esteroides gonadales y suprarrenales. Realiza la síntesis de factores de coagulación y el almacenamiento de vitaminas y metales.