4.-Mecanismos reguladores

La presión arterial está regulada por una serie de sistemas autonómicos y reflejos humorales interrelacionados, que continuamente adecuan los elementos determinantes del sistema (frecuencia cardiaca, volumen latido, resistencia periférica total y volumen circulante)

El volumen circulante efectivo (VCE), del que ya se habló en la primera parte del capítulo, está controlado por una serie de sistemas reflejos, intra y extrarrenales, que obtienen información acerca de la presión de perfusión (barorreceptores en bulbo carotídeo y cayado aórtico), osmolaridad plasmática (hipotálamo) y sodio urinario (túbulo distal)

El riñón posee unos mecanismos propios de autorregulación. La reducción del flujo sanguíneo renal es detectado a nivel de las células mesangiales del aparato yuxtaglomerular, poniéndose en marcha el sistema renina-angiotensina. El aumento de angiotensina II produce por un lado vasoconstricción local, y por otro lado estimula la producción de aldosterona por la corteza suprarrenal con la consiguiente reabsorción tubular de sodio y agua.

A nivel renal actúa también la hormona antidiurética o vasopresina (liberada desde el hipotálamo por estímulo de los barorreceptores arteriales y también por estímulo de la angiotensina II), que actúa como vasoconstrictor potente y ahorrador de agua en el túbulo distal.