3.5. Insuficiencia cardiaca izquierda

Predomina en muchos pacientes, especialmente en aquellos con insuficiencia cardiaca aguda. Cuando fracasa el corazón izquierdo, la sangre continúa bombeándose hacia los pulmones con el vigor habitual del corazón derecho, mientras que el izquierdo no bombea adecuadamente hacia el exterior de los pulmones a la circulación sistémica, por lo que se produce un aumento de la presión de llenado pulmonar media al desplazarse los grandes volúmenes de sangre desde la circulación sistémica hacia la circulación pulmonar. Además el incremento de volumen y presión del ventrículo izquierdo, hace que este se oponga al vaciado de la aurícula izquierda, incrementándose la presión en ella y de forma retrógada la presión venosa pulmonar. También se produce un aumento de la presión capilar pulmonar, y cuando sus niveles llegan por encima de un valor aproximadamente igual a la presión coloidal osmótica del plasma (28mmHg), el líquido comienza a filtrarse hacia los espacios intersticiales y los alveolos pulmonares, provocando el edema de pulmón.

Los síntomas derivados de lo expuesto anteriormente son la fatigabilidad (por el bajo gasto sistémico); la disnea, la cual puede variar su intensidad en función del grado de fallo contráctil desde grandes o medianos esfuerzos, a disnea de mínimos esfuerzos o reposo, e incluso ortopnea o disnea paroxística nocturna. A estos síntomas se suman los secundarios a la reacción adrenérgica (palidez, oliguria, diaforesis, piloerección…) y al bajo nivel de oxígeno en sangre (cianosis).