3.4.-Diferencias fisiológicas según el tipo de ejercicio

El ejercicio isotónico o dinámico es aquel en el que se producen acortamientos y estiramientos musculares con escasa modificación en el tono muscular, es característicamente aeróbico, habitualmente prolongado e incluye actividades como correr, montar en bicicleta o nadar. Tiene un perfil cardiosaludable porque durante el mismo disminuyen las resistencias sistémicas vasculares y aumenta la extracción/consumo de O2 por los tejidos.

El ejercicio isométrico o estático, conlleva importantes variaciones en el tono muscular sin acortamientos significativos de las fibras musculares. La contracción sostenida muscular dificulta la vasodilatación e incrementa las resistencias vasculares. Para superar estas resistencias y conseguir que la sangre llegue a los tejidos se acompaña de una respuesta presora o hipertensiva.

Por otra parte los esfuerzos isométricos se suelen producir acompañados de pausas de apnea que dificultan el retorno venoso y con ello disminuye la precarga y consiguientemente el gasto cardiaco. Para compensarlo el mecanismo compensador es el aumento de la frecuencia cardiaca y con este el consumo de O2 por el miocardio.