3.1. Hipertrofia cardiaca

Se relaciona con la elongación del sarcómero secundaria a la sobrecarga miocárdica. Uno de los primeros cambios que se observan es el aumento de las mitocondrias y paralelamente de la masa de las miofibirllas. Llega un momento en el que la relación entre el número de mitocondrias y la masa miofibrilar se hace insuficiente, y se produce el deterioro de la función miocárdica. El tipo de hipertrofia varía según las características de la sobrecarga ventricular.

Sobrecarga de volumen: La hipertrofia es de tipo excéntrica, y se produce por aumento de miofibrillas que se agregan “en serie”. Se produce en las insuficiencias valvulares, comunicación interventricular o interauricular, situaciones que con el paso del tiempo generan una adaptación del corazón. Lo que primero se observa es un aumento del volumen diastólico, con un aumento del volumen de eyección, y posteriormente se establece la hipertrofia de tipo excéntrico. Además, puede acompañarse de dos efectos:

·         La dilatación excesiva que se produce durante el llenado hace que se genere una elongación de las fibras cardiacas por encima de su longitud óptima, disminuyendo la tensión activa (Ley de Starling).

·         El aumento excesivo de los diámetros ventriculares, produce un incremento de la tensión, por lo que aumenta la poscarga según la Ley de Laplace (tensión parietal es igual a presión por radio).

La suma de ambos efectos genera una disminución de la contractilidad cardiaca y en consecuencia una disminución del volumen latido. También se disminuye la fracción de eyección, que es un índice de contractilidad. Todo ello genera por tanto una reducción de la función ventricular y del gasto cardiaco, es decir, un efecto inotrópico negativo, además de una disfunción sistólica.

Sobrecarga de presión: Es muy característico de la hipertensión arterial, o de las estenosis valvulares tanto aórtica como pulmonar. La hipertrofia que se produce es del tipo concéntrica. Se acompaña además de un incremento en la capacidad de generar presión del ventrículo, con un menor aumento de la tensión sobre la pared ventricular como consecuencia del engrosamiento miocárdico. También puede producirse una disminución de la distensibilidad por aumento de la rigidez de la pared, lo que hace que el volumen de llenado sea menor, y disminuya por tanto el volumen latido. Por todo ello, la sobrecarga de presión y al contrario que la sobrecarga de volumen, produce un inotropismo positivo y una disfunción diastólica.