2.-Trastornos del fósforo

El fosfato (fósforo) en un anión intracelular con una concentración citosólica de unos 100 mmol/l. Es después del calcio, el mineral más abundante del organismo, ya que representa aproximadamente el 1% de nuestro peso corporal. El 85% del fosforo se encuentra en los cristales de hidroxiapatita que mineralizan la matriz extracelular del hueso. Alrededor de otro 14% se encuentra en las células, donde desarrolla funciones metabólicas esenciales ya que forma parte del ATP. El 1% restante está en el espacio extracelular, siendo ultrafiltrable el 80-85%. El 15-20% restante está unido a proteínas.

La concentración plasmática de fosfato está determinada por su absorción intestinal, su excreción urinaria (filtración y reabsorción) y su movimiento transcelular. La cantidad de fosfato absorbido es directamente proporcional al fósfato ingerido, y además es estimulado por el calcitriol (1.25 hidroxi vit D). El riñón desempeña un papel importante en la homeostasis del fosfato. La mayor parte del fosfato filtrado se reabsorbe en el túbulo proximal mediante un mecanismo transcelular contra de gradiente electroquímico. La excreción urinaria de fosfato es de un 10-15% del filtrado glomerular. La PTH induce fosfaturia. El 1,25(OH)2 D aumenta la reabsorción de fosfato.