2.-Retorno venoso

El retorno venoso es el flujo de sangre que regresa al corazón. En condiciones normales, el retorno venoso es equivalente al gasto cardiaco dado que el sistema cardiovascular constituye un circuito cerrado.

De forma similar al la presión arterial, el flujo de retorno venoso desde los lechos venosos está determinado por un gradiente de presión, en este caso entre la presión venosa (presión venosa menos presión en aurícula derecha) y las resistencias venosas periféricas

Un incremento en la presión venosa o una disminución de la presión en aurícula derecha (AD) o de las resistencias venosas, llevará a un aumento del retorno venoso.

Un aumento en la resistencia de la vena cava, como ocurre cuando se produce una compresión de la cava torácica durante una maniobra de Valsalva, embarazo o durante la ventilación mecánica con presión positiva, disminuye el retorno venoso.

El retorno venoso está influenciado por varios factores:

  • Bomba muscular. En el ciclo de contracción-relajación de la musculatura de las extemidades durante la actividad locomotora normal, se produce un mecanismo de bombeo en dirección a la AD, sin posibilidad de que la sangre fluya retrógradamente gracias a la presencia de las válvulas venosas (presentes en las venas periféricas)
  • Disminución de la distensibilidad venosa y vasoconstricción de las venas de capacitancia por actividad simpática, aumentando la presión venosa y por tanto el retorno venoso
  • Bomba respiratoria. La presión en aurícula derecha y cava torácica dependen en gran medida de la presión intrapleural (diferencia de presión entre la pared torácica y los órganos intratorácicos) Durante la inspiración se produce la expansión torácica y el diafragma desciende, generándose una presión intrapleural negativa que hace expandirse los pulmones pero también las cavidades derechas cardiacas y el sistema cava. Esto tiene dos consecuencias. Por un lado, la disminución de la presión en AD lleva a un aumento del gradiente de retorno venoso (fig. 3) Por otro lado, se produce un aumento en la presión transmural cardiaca (diferencia de presión entre las cavidades cardiacas y la presión pleural), con aumento del diámetro de estas, mayor precarga, y aumento del volumen sistólico (mecanismo de Frank-Starling) Durante la espiración ocurre el mecanismo opuesto, pero de forma neta un aumento de la frecuencia y profundidad de la ventilación llevará a un aumento del retorno venoso.