2.-Difusión de membranas

El CO2 difunde fácilmente a través de las membranas al contrario que el CO3H-, de ahí que si el trasporte sanguíneo del CO2 se hiciera mayoritariamente como tal se producirían fugas del árbol vascular a los tejidos, en lugar de alcanzar el pulmón para su eliminación definitiva. Disociado como anion CO3H- o unido a la hemoglobina u otras proteínas, en forma de compuestos carbaminicos, se evitan estas fugas previas al pulmón. Al llegar al pulmón su trasformación en CO2 y H2O para facilitar su eliminación pulmonar como gas carbónico y vapor de agua, por un simple proceso de diferencia de gradientes a uno y otro lado de la membrana alveolar.