2.3.-Hipercloremia

Se denomina así el exceso de cloro en el líquido extracelular (Cl >106 mEq/L). Suele asociarse a hipernatremia y a acidosis metabólica (dado que las concentraciones de cloro y bicarbonato suelen estar relacionadas de forma inversamente proporcional).

Entre las causas de hipercloremia se encuentran el aumento de la ingesta o la absorción intestinal de cloro, la acidosis y/o la retención de cloro por los riñones. El aumento de la ingesta dietética de cloro (generalmente en forma de cloruro sódico) suele conllevar un aumento desproporcionado de la cloremia dado que además se favorece la pérdida de agua, lo que eleva la hipercloremia aún más. La absorción de cloro se suele producir en pacientes con derivaciones urétero-intestinales, que favorece la pérdida de bicarbonato en las heces y la absorción de cloro. Finalmente, las situaciones que producen acidosis metabólica con anion-gap normal conllevan una hipercloremia (acidosis tubulares renales, insuficiencia renal, intoxicación por salicilatos e hiperaldosteronismo) así como la hipernatremia. Diversos fármacos pueden inducir hipercloremia como la ingestión directa de cloruro amónico, las resinas de intercambio iónico (que producen un intercambio en el intestino de potasio por cloro) así como los fármacos inhibidores de la anhidrasa carbónica (que impiden la eliminación renal de cloro).

La sintomatología de la hipercloremia son fundamentalmente los de la acidosis metabólica como la taquipnea, letargo, astenia, respiración de Kussmaul, arritmias, coma. En ocasiones se asocian edemas, hipertensión y otros signos de hipervolemia.

En la analítica encontraremos, además de la hipercloremia (Cl >106 mEq/L), una hipernatremia (Na >145 mEq/L) y una acidosis metabólica (pH<7.35 y Bicarbonato <22 mEq/L) con anion gap normal (8-14 mEq/L).

El tratamiento de la hipercloremia incluye la corrección de la causa así como aquellas medidas encaminadas a restablecer el balance ácido-básico y electrolítico. Se restringirá la ingesta de cloro y sodio, se administrará agua por vía oral. Se puede corregir la acidosis metabólica mediante la administración de Ringer lactato que conducirá a su transformación hepática en bicarbonato. En los casos de hipercloremia severa, la administración de bicarbonato sódico IV aumentará directamente la concentración de bicarbonato sérico, lo que facilita además la excreción renal de cloro.