2.2.-Metodos para medir gasto cardiaco

·         Ecocardiograma: Medición de la velocidad con la que la sangre sale del ventrículo izquierdo hacia la aorta.

·         Termodilución (cateter Swan-Ganz): Requiere inyectar un bolo de líquido (suero fisiológico) por el puerto proximal del catéter y a través de un termistor montado en el extremo distal se determina el cambio resultante de la temperatura, de manera que el gasto cardiaco se relaciona inversamente con el área bajo la curva de termodilución entre la temperatura y el tiempo. Por ello cuanto mayor es el área, menor es el gasto cardiaco, porque el líquido tarda más en calentarse. Esta técnica tiende a sobreestimar el gasto cardiaco, y está muy artefactada en insuficiencias tricúspideas severas y cuando el gasto cardiaco es muy bajo.

·         Método de Fick: De acuerdo al principio de Fick, la velocidad a la que se consume el oxígeno es el flujo sanguíneo por la velocidad con la que los hematíes captan oxígeno. Partiendo de que el flujo de sangre en un periodo dado es igual a la cantidad de sustancia que entra en el flujo en ese mismo periodo, dividido por la diferencia entre las concentraciones de la sustancia en la sangre anterior y posterior a su punto de entrada en la circulación. En condiciones normales, el mismo número de hematíes que entra en el pulmón debe dejarlo, salvo que existan cortocircuitos intracardiacos. Por lo que conociéndose ciertos parámetros, se puede determinar el flujo de los hematíes que pasan a través del pulmón, de manera que el gasto cardiaco seria igual a:


Donde Hb es la concentración de hemoglobina (mg/dL), 1,36 es la capacidad de transporte de la hemoglobina (mL de O2/gramo de Hb).

  1. Gasto cardiaco angiográfico: A partir de la obtención de los volúmenes telediastólico y telesistólico, la diferencia entre ambos corresponde al volumen de eyección que multiplicado por la frecuencia cardiaca se obtiene el gasto cardiaco.