2.1.-Hipomagnesemia

Se entiende por hipomagnesemia aquella situación en la que los niveles de magnesio son inferiores a 1’5 mg/dl. Ocurre aproximadamente en el 10% de los pacientes hospitalizados, llegando a cifras de hasta 60% en pacientes ingresado en Unidades de Cuidados Intensivos.

Los mecanismos productores de hipomagnesemia son: el aumento de las pérdidas a nivel renal (diuréticos de asa y tiazidas, alcohol, expansión de la volemia, hipercalcemia, necrosis tubular aguda, diabetes mellitus mal controlada, etc.) o a nivel gastrointestinal (vómitos, diarrea, malabsorción, fístulas, pancreatitis agudas, etc), disminución de la ingesta y redistribución de los depósitos (síndrome del hueso hambriento, recuperación tras desnutrición, alcalosis respiratoria y cetoacidosis diabética).

Dado el papel relevante del magnesio en la estabilidad de la membrana celular (por la participación en los canales de Na, K, P y Ca), la manifestación aguda más importante es la hiperexcitabilidad neuromuscular, puesto que disminuye el GMPc y se favorece la liberación a nivel de la placa motora de acetilcolina. Clínicamente, se traduce en tetania latente (con los clásicos signos de Chvostek y Trousseau), además de cuadros vertiginosos, convulsiones, ataxia y movimientos coreiformes, temblor, nistagmo, etc... La hipomagnesemia puede producir cambios a nivel cardiaco tanto en el ritmo (arritmias supraventriculares, extrasístoles, taquicardias ventriculares y fibrilación auricular) como alteraciones en el ECG (aumento del PR, ensanchamiento del QRS y alargamiento de segmento QT).

El diagnóstico se confirma mediante la determinación de niveles séricos, aunque debe ser sospechado por las manifestaciones clínicas. La determinación de magnesuria permite saber si el origen es por pérdidas renales.

Es muy frecuente la aparición conjunta de hipomagnesemia e hipopotasemia (que suele ser refractaria hasta que no se corrigen los niveles de magnesio). Debido a que los niveles de magnesio no son determinados de forma rutinaria, la hipomagnesemia debe ser sospechada por la clínica o por situaciones de hipopotasemia resistente a tratamiento habitual.

La presentación aguda de la hipomagnesemia puede suponer una emergencia y como tal, su tratamiento será endovenoso: inicialmente se administran 600 mg de magnesio (50 mEq) en 1 litro de suero glucosado durante 3 horas, y posteriormente 600 mg en 24 horas durante los siguientes 3-4 días, pasando luego a vía oral. Las formas crónicas o poco sintomáticas se pueden tratar administrando 600 mg al día por vía oral.