1.-Introducción

Un 20% de los pacientes con cáncer fallecen por malnutrición, es decir, por un deterioro progresivo del estado nutricional y hasta un 5% de los pacientes tiene un descenso de peso significativo ya en estadios iniciales.

El síndrome de anorexia-caquexia, presente hasta en el 60% de los pacientes con cáncer avanzado, es complejo y caracterizado además de la pérdida de peso por anorexia, astenia, anemia, náuseas crónicas e inmunosupresión.

Hay evidencia de que el organismo del paciente con cáncer presenta un estado hipermetabólico, que se aproxima al que se produce en situación de estrés por traumatismos graves o sepsis.

La acidosis láctica en el paciente oncológico, es la manifestación de un grave problema metabólico, que indica la severidad de la hipoxia tisular. Aunque más frecuente en neoplasias hematológicas, también se ha descrito en tumores sólidos.

La importancia clínica del síndrome de anorexia-caquexia y la acidosis láctica, es que su presencia e intensidad se correlacionan el con la supervivencia del paciente. Es evidente que una atención adecuada a las necesidades nutricionales del enfermo neoplásico le hará más resistente a las complicaciones ordinarias y mejorará el pronóstico general no ligado a la propia neoplasia.