1.-Introducción

Desde el punto de vista de la termofisiología, el ser humano pertenece a un amplio grupo de mamíferos llamados homeotermos, cuya principal característica es su capacidad para mantener constante la temperatura de su medio interno con independencia de la del del medio externo (al menos dentro de un intervalo razonable de termperaturas extremas).

Sin embargo, existen ciertas condiciones patológicas en las cuales dicho control se ve anulado, alterado o sobrepasado, de modo que la temperatura del medio interno varía de modo significativo, provocando una serie de alteraciones fisiopatológicas en el organismo. Dichas alteraciones de la temperatura corporal resultan ventajosas y adaptativas, o perniciosas o no adaptativas, dependiendo de las circunstancias.