1.1.-Generalidades

Es un catión con peso atómico de 40 daltons. Es el cuarto componente de nuestro organismo, después del oxígeno, hidrógeno y nitrógeno. Es el mineral que, junto con el fósforo, constituye el componente inorgánico mayor del hueso.

El adecuado metabolismo del calcio depende de un equilibrio entre el aporte y su eliminación, y dependen de la ingesta, absorción intestinal y resorción ósea como aportes del mismo, y de la reabsorción ósea y eliminaciones renal y fecal como “pérdida” de calcio del organismo.

La mitad del calcio sérico total se encuentra unido a proteínas (fundamentalmente albúmina), si bien una pequeña proporción se une a aniones (citrato, fosfato) y el resto permanece en forma de calcio ionizado, que constituye la fracción regulada por el organismo y biológicamente importante (Figura 1).

El calcio desempeña un papel fundamental en el organismo. Está implicado en muchos procesos metabólicos como activación celular, formación ósea, funciones enzimáticas, respuestas hormonales, conducción nerviosa, contracción muscular y coagulación, entre las más importantes.

Fig 1: Balance externo del calcio

Recuerdo fisiológico

1.1.a) Absorción del calcio

La ingesta diaria en la dieta normal es aproximadamente de 1000 mgr. Se absorbe a lo largo del intestino delgado, si bien es más rápida en el duodeno. El mecanismo de absorción más importante depende de la presencia de vitamina D activa, aunque también existe una absorción por difusión pasiva. El calcio ingerido debe ser soluble y estar en forma iónica para ser absorbido. La absorción intestinal supone de un 20%-45% del calcio ingerido. El calcio a nivel intestinal se absorbe por difusión pasiva (secundaria a la concentración elevada de calcio en el lumen intestinal) y por un mecanismo de transporte activo que es vitamina D-dependiente. Este mecanismo es el más importante y tiene lugar cuando hay menos de 2 mmol/L de calcio en el lumen intestinal. Para el transporte activo se requieren dos proteínas, una a nivel de la membrana (IMCal) y otra a nivel intracelular (CaBP). Ambas son vitamina D- y calcio-dependientes y facilitan el transporte de calcio a través de la membrana del enterocito y transcelular hacia el polo vascular de éste.

El calcio una vez absorbido circula en la sangre de forma libre o iónica (50% del calcio sérico), un 40% unido a proteínas (principalmente albúmina) y el 10% restante unido a complejos de bajo peso molecular (citrato, fosfato). En la acidosis aumenta la fracción de calcio iónico y disminuye la fracción unida a proteínas, con un efecto contrario en la alcalosis. Por ello, independientemente del pH, el nivel calcio sérico debe siempre corregirse a las proteínas séricas totales. La forma más usual es la de Parfitt:

Calcio corregido = CaM/[(PT/16) + 0,55]

Donde CaM es el calcio medido que nos aporta el laboratorio y PT indica las proteínas totales. Como norma podemos señalar que si la cifra de proteínas totales es de 7,2 g/dL (normal 6-8 g/dL), el calcio corregido no varía del medido, mientras que si la concentración de proteínas aumenta, la calcemia corregida disminuye, y viceversa.

En la absorción de calcio también puede influir la administración de diversos fármacos entre los que se muestran en la tabla 1.

Aumentan

Acido ascórbico, aminoácidos, azúcares, cloranfenicol, lactosa, neomicina, penicilina, proteínas.

Disminuyen

 Alcohol etílico, anticonvulsivos, bifosfonatos, corticoides, fibra, fosfatos, magnesio, teofilinas.

Tabla1: Fármacos que modifican la absorción de calcio

1.1.b) Eliminación del calcio

El riñón se considera el órgano más importante en el mantenimiento de la homeostasis cálcica, siendo la eliminación renal de calcio un fiel reflejo del calcio absorbido. Del calcio filtrado, un 98% es reabsorbido: un 65%-70% en el túbulo proximal, ligado a la reabsorción de sodio, y el resto en la porción distal, regulado principalmente por la PTH y, en menor medida, por calcitonina.

Esta eliminación es, en circunstancias fisiológicas y con una dieta libre, inferior a 300 mg/día en los hombres y de 250 mg/día en las mujeres. Para ambos sexos y diferentes edades, la eliminación no debe ser mayor de 4 mg/kg/día. Los valores inferiores a 75 mg/día se consideran indicativos de malabsorción intestinal. La pérdida de calcio por el sudor en individuos sanos se considera que es aproximadamente de 65 mg/día aumentando con temperaturas superiores a 25ºC.

Los tres elementos principales de este sistema regulador de la eliminación de calcio son la PTH, la vitamina D activa y la calcitonina:

- PTH: Es un polipéptido de 84 aminoácidos. Las acciones se ejercen a través de la unión a receptores específicos, localizados principalmente en osteoblastos y túbulos renales. La liberación depende principalmente de la concentración de calcio iónico en plasma y en menor medida de la concentración de magnesio. La hipocalcemia estimula la liberación de PTH, mientras que la hipercalcemia la inhibe.

Las acciones de la PTH son las siguientes:

Hueso: actúa sobre los osteoblastos estimulando la liberación de calcio y fósforo a la sangre.

Riñón: los efectos son de dos tipos: estimula la reabsorción de calcio y magnesio y disminuye la reabsorción de fosfato y bicarbonato. Por otro lado, estimula a la 1αhidroxilasa, aumentando la concentración de 1,25(OH)2vitamina D. Este metabolito actúa en el intestino aumentando la absorción de calcio y de fósforo.

Fig 2: Consecuencias del hiperparatiroidismo secundario.

- Vitamina D: Procede de dos fuentes: la dieta y la síntesis cutánea. En la dieta, las dos formas principales son: a) colecalciferol (vitamina D3) y, b) el ergocalciferol (vit D2). Ambas son liposolubles y acceden al hígado por vía linfática. En el hígado la vitamina D sufre una primera hidroxilación convirtiéndose en 25(OH)vitamina D. Posteriormente, tiene lugar una segunda hidroxilación en el riñón y se forma 1,25(OH)2vitamina D, el principal metabolito activo. La regulación de la hidroxilación renal esta estimulada por la PTH y la hipofosfatemia e inhibida por la hipercalcemia, la hiperfosfatemia y 1.25 (OH)2 vitamina D. La vitamina D actúa sobre el intestino, donde promueve la absorción de calcio y fosfato, y sobre el hueso, estimulando la síntesis proteica por los osteoblastos, y consecuentemente, debido al aumento del aporte de calcio y fósforo, promueve la mineralización.

Figura 3: Metabolismo de la vitamina D.

- Calcitonina: es un polipéptido de 32 aminoácidos, segregada por las células C o parafoliculares del tiroides. El principal estímulo para su síntesis y secreción es la hipercalcemia aguda. Su efecto principal se ejerce sobre el hueso, inhibiendo la acción de los osteoclastos.