10.-Recuerda

La insuficiencia o fracaso renal agudo (FRA) es un síndrome clínico definido como la disminución de la capacidad renal para eliminar los productos de desecho; existen múltiples definiciones de FRA, basadas por lo general en la elevación de las cifras de creatinina (Cr) y/o urea. El correcto abordaje diagnóstico y terapéutico, debe incluir:

·         Diagnóstico sindrómico: ¿se trata de una insuficiencia renal aguda o crónica?

·         Diagnóstico funcional: ¿cuánto se ha deteriorado la función renal? Para ello utilizaremos los sitemas RIFLE, AKIN o CK.

·         Diagnóstico fisiopatológico: ¿qué mecanismo principal es el responsable, prerrenal, parenquimatoso u obstructivo? Facilita el enfoque terapéutico.

·         Diagnóstico etiológico: ¿qué lo ha producido? Ayuda a determinar el tipo de FRA.

Es fundamental conocer los factores de riesgo y las medidas más importantes para prevenir un FRA. El objetivo de estas medidas es preservar la función renal, prevenir las complicaciones del FRA (sobrecarga de volumen, alteraciones del equilibrio ácido-base y electrolíticas) y evitar que el paciente precise diálisis crónica.

En el tratamiento del FRA es importante una perfusión renal eficaz y el mantenimiento de una función cardiaca adecuada. Para ello hay que tratar, fundamentalmente, las arritmias y la HTA. También es importante evitar la hipotensión arterial. El objetivo es mantener un llenado cardiaco adecuado, evitando el acúmulo de líquido en el intersticio pulmonar. Salvo en casos muy extremos de hipopotasemia, no debería reponerse potasio en la fase de instauración del FRA. La normalización de la volemia debe ir acompañada de un especial cuidado por mantener una composición adecuada del medio interno. La administración de bicarbonato isotónico (1/6M) debe considerarse cuando el pH sea inferior a 7.2, ya que en estas condiciones la función miocárdica puede verse comprometida.